Un café sabe distinto
cuando lo tomas en una pieza con alma. Esta taza, pintada a mano en Cuenca, lleva historias en cada trazo… y hoy, esas historias se encuentran con aquí.
Una pieza única elaborada por artesanos cuencanos, donde cada trazo refleja dedicación, tradición y arte. Su diseño detallado aporta calidez y autenticidad, convirtiéndola no solo en una taza, sino en un objeto lleno de historia. Ideal para disfrutar tu café favorito y para quienes valoran lo hecho con alma y manos expertas.



Valoraciones
No hay valoraciones aún.